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Severin PG 8565 – la barbacoa de mesa que no te calienta al tocarla

Severin Barbacoa de mesa con parrilla de acero inoxidable para interio
Severin PG 8565

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Ficha técnica

Potencia 2200 W
Combustible Eléctrico
Parrilla Acero inoxidable
Arranque rápido (QuickStart) ✔️
Carcasa SafeTouch (superficie fría) ✔️
Temperatura ajustable Dial con anillo LED
Bandeja recogegrasas con agua ✔️
Protector contra el viento ✔️
Uso recomendado De mesa, interior y exterior
Requiere montaje No
Dimensiones 52,2 x 39,3 x 15 cm

¿Te imaginas asar en plena mesa sin que nadie tenga que levantarse a vigilar unas brasas ni salir corriendo a por el mechero? La Severin PG 8565 plantea justo eso: una barbacoa eléctrica de mesa de 2200 W, con parrilla de acero inoxidable y una carcasa que se queda fría al tacto aunque lleve un rato encendida. Ronda los 50 euros, vale tanto para el salón como para la terraza, y no pretende competir con una barbacoa de carbón en potencia, sino en comodidad. Vamos a contarte cómo se porta en el uso real, qué hace bien y dónde se le nota que no es la más barata de su categoría.

Contenido de la caja

La Severin llega lista para enchufar, sin piezas sueltas que montar ni tornillos por medio.

  • Barbacoa de mesa eléctrica PG 8565
  • Parrilla de acero inoxidable
  • Bandeja recogegrasas
  • Manual de instrucciones

Características más destacadas

Severin PG 8565

Antes de meternos en el día a día, conviene parar en los cuatro rasgos que definen esta parrilla de sobremesa: son los que explican tanto lo que enamora de ella como el precio que hay que pagar por tenerlos todos juntos.

1. Arranque rápido con QuickStart

La función QuickStart reduce el tiempo de precalentamiento a muy poco, así que en un rato corto ya tienes la parrilla lista para empezar a asar. Nada de esperar a que las brasas cojan color, ni de andar soplando para avivarlas: enchufas, giras el dial y en poco tiempo puedes poner el primer filete. Para una cena entre semana, o para cuando llegan invitados sin avisar, esa inmediatez pesa más de lo que parece sobre el papel.

Y no es solo el arranque. El termostato mantiene la temperatura elegida sin que tengas que estar reajustando el dial cada dos minutos, algo que en una barbacoa de carbón es casi imposible de conseguir con esa estabilidad.

2. Carcasa SafeTouch: la parte que de verdad la diferencia

Aquí está el argumento fuerte del modelo. Gracias a la carcasa SafeTouch, las superficies que se tocan con la mano no se calientan en exceso ni con la parrilla en marcha. En la práctica, puedes cogerla, girarla o acercarla al centro de la mesa mientras está asando sin necesidad de manoplas ni de esperar a que se enfríe. Con niños alrededor, o simplemente compartiendo mesa con gente que no está pendiente de dónde pone la mano, se agradece bastante.

Las parrillas convencionales alcanzan temperaturas en el cuerpo que hacen impensable tenerlas cerca durante la comida. Aquí puedes dejarla en el centro y que cada uno se sirva, que es al final la gracia de llamarse «barbacoa de mesa» y no simplemente «barbacoa pequeña».

3. Parrilla de acero inoxidable y potencia de 2200 W

La parrilla es de acero inoxidable, un material que aguanta bien el uso continuado y no se deforma con los cambios de temperatura. El calor lo aportan 2200 W regulables mediante un dial con anillo LED que indica en qué punto está el ajuste, así que no vas a ciegas ni tienes que memorizar posiciones. No es la cifra de potencia más alta que vas a encontrar en una parrilla eléctrica, pero combinada con un buen precalentamiento cumple de sobra para asar en mesa.

4. Pensada para interior y exterior a la vez

La Severin está pensada para usarse tanto en el salón como en el balcón, la terraza o el jardín, y trae de serie un protector contra el viento que ayuda a que la temperatura no se vaya al garete con una racha. Esa doble vida es la que la hace interesante durante todo el año: en invierno se queda dentro de casa y en verano sale a la terraza sin que tengas que comprarte otro aparato.

Severin PG 8565

Lo que permite ese uso en interior sin llenar la cocina de humo es la combinación de termostato, resistencia estable y bandeja recogegrasas con agua, de la que hablamos más adelante. Sin ese conjunto, ninguna parrilla eléctrica sería recomendable puertas adentro.

Funciones y modos

Entender cómo se reparte el trabajo entre el dial, la bandeja y el protector de viento es la clave para sacarle el jugo a esta Severin, porque su gracia está en el manejo, no en la fuerza bruta.

El control principal es el dial giratorio con anillo LED: giras para subir o bajar la intensidad y el aro luminoso te dice de un vistazo en qué nivel estás, sin tener que agacharte a mirar una pantalla diminuta. La rutina que mejor nos ha funcionado es aprovechar el QuickStart para precalentar al máximo antes de poner nada encima, y luego bajar el dial según el alimento: temperatura alta para sellar carne, un punto más baja para verduras, pescado o embutido, que se queman por fuera antes de hacerse por dentro si te pasas de fuego.

El termostato regulable es el que hace que ese ajuste se mantenga solo. Una vez lo dejas en su punto, no tienes que estar pendiente del dial cada poco, algo que si has usado alguna vez una barbacoa de carbón sabrás que ahí es imposible de lograr con la misma constancia.

El segundo modo importante es el de parrilla compartida: como la carcasa no quema, puedes dejarla en mitad de la mesa y que cada comensal ase lo suyo según le apetezca, un plan cómodo para una cena informal entre varios. Aquí entra en juego la bandeja recogegrasas con agua, que cumple doble función: recoge lo que gotea de la parrilla y, al llevar agua, reduce el humo y evita que la grasa arda al contacto con la resistencia. Es justo ese detalle el que hace viable usarla dentro de casa sin que la cocina huela a churrasquería una semana entera.

Si sales al exterior, el protector contra el viento se despliega para que el termostato no tenga que pelear contra el aire. Eso sí, conviene tener claras sus limitaciones de tamaño: con 2200 W y una superficie de dimensiones moderadas, la Severin va sobrada para dos, tres o cuatro personas asando por turnos, pero no es la máquina para plantar diez chuletones a la vez. Respeta su ritmo —precalentar bien, no amontonar comida y dejar que recupere temperatura entre tanda y tanda— y el resultado es muy digno; exígele más y notarás que tarda más en hacer cada cosa.

Experiencia de uso: así se comporta en el día a día

Severin PG 8565

Sobre el papel todo esto suena bien, pero es en la mesa donde se nota si un aparato cumple. Y aquí la Severin sorprende por lo poco que hay que pensar en ella: enchufas, esperas el precalentamiento y empiezas a asar sin ceremonias.

Lo primero que se agradece es no tener que planificar la comida con antelación. Con el carbón, si te apetece una parrillada improvisada, tienes que calcular tiempo de sobra para que prendan las brasas. Aquí, el arranque rápido hace que una idea de última hora se convierta en plan real en pocos minutos, algo que agradecen especialmente las cenas de entre semana.

El segundo detalle que cambia la experiencia es poder tocarla sin miedo. Suena poco, pero cuando llevas usada media vida una parrilla de gas o de carbón, acostumbrarte a mover, girar o acercar el aparato sin pensarlo dos veces es un cambio de hábito notable. En una comida con niños alrededor de la mesa, esa tranquilidad extra no tiene precio, aunque haya que decirlo con matices: la parrilla en sí sí alcanza temperatura de asado, es la carcasa la que se queda fría, no la superficie donde se cocina.

Lo que sí hay que asumir es que el sabor no es el de una barbacoa de carbón. Es un rasgo general de cualquier parrilla eléctrica, no algo particular de este modelo: sin brasa no hay ese punto ahumado que a algunos nos vuelve locos. A cambio, ganas en comodidad, en rapidez y en poder usarla en sitios donde el carbón sencillamente no está permitido.

¿Para quién tiene sentido y qué alternativas mirar?

La Severin PG 8565 encaja mejor con quien busca una solución de mesa para dos, tres o cuatro comensales, especialmente en pisos, balcones o terrazas donde el carbón no es viable o directamente está prohibido por la comunidad. También tiene mucho sentido si en casa hay niños o gente despistada a la que preocupa que se acerque demasiado a una superficie caliente.

Donde deja de encajar es en reuniones grandes. Si sois ocho o diez a la mesa y queréis asar todos a la vez, la superficie se queda corta y tocará hacer varias tandas, con la espera que eso conlleva. Para ese escenario merece más la pena mirar una barbacoa de carbón de mayor superficie, o una parrilla eléctrica de tamaño familiar pensada para grupos, aunque pierdas parte de la comodidad de mesa que aquí es la gran baza. Si además cocinas casi siempre en la cocina de casa, la que mejor resuelve ese hueco concreto es la BQ95 de JATA.

Tampoco es la opción si lo que buscas es el sabor ahumado tradicional por encima de cualquier otra cosa. Ahí ninguna eléctrica, sea esta o cualquier otra, te va a convencer del todo; para eso sigue mandando el carbón o la leña, con la paciencia que exigen.

Limpieza y mantenimiento

Severin PG 8565

Uno de los puntos a favor de la Severin es que sus piezas se pueden desmontar, y la marca la anuncia con la función EasyClean. Lo esencial, resumido:

  • Desmonta la parrilla y la bandeja en frío; al ser extraíbles, se friegan aparte sin desmontar nada más.
  • Vacía la bandeja recogegrasas después de cada uso, con el agua y la grasa acumulada, para que no coja olores de un día para otro.
  • Lava la parrilla de acero con una esponja no abrasiva; si algo se ha quedado pegado, un remojo de unos minutos lo despega sin esfuerzo.
  • El cuerpo con la resistencia nunca se sumerge: se pasa un paño húmedo por fuera y se seca bien antes de guardarla.

¿Compensa la Severin PG 8565?

Con casi 2.000 valoraciones y una nota media de 4 sobre 5, la Severin PG 8565 no es un producto que haya convencido a todo el mundo por igual, pero sí deja claro que cumple lo que promete a quien busca justo esto: una parrilla de mesa cómoda, con arranque rápido, parrilla de acero inoxidable y una carcasa que de verdad se queda fría al tacto. Para compartir mesa sin sustos, dentro o fuera de casa, funciona muy bien.

Dicho esto, no todo es perfecto. Por unos 50 euros está entre las eléctricas de mesa más caras de su categoría, y sus 2200 W, aunque bien aprovechados, no la convierten en una parrilla de gran potencia ni de gran superficie para muchos comensales. Tampoco aporta el sabor de las brasas, y eso a algunos les pesará más que cualquier característica.

Nuestro veredicto es tibio, sin rodeos: si lo que valoras es la seguridad, la rapidez y poder usarla en interior sin líos, es una opción sólida dentro de su precio. Si buscas asar para un grupo grande o necesitas el punto ahumado del carbón por encima de todo, te va a compensar más mirar otro tipo de parrilla antes de decidirte por esta.

Ventajas

✔️ Carcasa SafeTouch que no se calienta al tacto

✔️ Arranque rápido QuickStart, lista para asar en poco tiempo

✔️ Parrilla de acero inoxidable de buena calidad

✔️ Temperatura regulable con dial y anillo LED indicador

✔️ Bandeja recogegrasas con agua que reduce humo y riesgo de incendio por grasa

✔️ Apta para interior y exterior, con protector de viento incluido

Inconvenientes

❌ De las eléctricas de mesa más caras de su categoría

❌ Potencia y superficie moderadas: no vale para grupos grandes

❌ No da el sabor ahumado de una barbacoa de carbón

Preguntas frecuentes

📌 ¿Se puede usar la Severin PG 8565 dentro de casa sin llenarla de humo?

Sí. Está pensada para interior y exterior, y su bandeja recogegrasas con agua reduce el humo y evita que la grasa arda al contacto con la resistencia, lo que la hace más apta para uso dentro de casa que una parrilla eléctrica sin ese sistema.

📌 ¿Es verdad que la carcasa no quema aunque esté encendida?

Así es, gracias a la carcasa SafeTouch las superficies que se tocan con la mano no se calientan en exceso ni con la parrilla en marcha. Eso no incluye la parrilla en sí, que lógicamente sí alcanza temperatura de asado.

📌 ¿Cuánto se tarda en tenerla lista para empezar a asar?

Poco tiempo. La función QuickStart reduce el precalentamiento respecto a lo habitual en una parrilla eléctrica, así que en pocos minutos ya se puede empezar a cocinar, sin las esperas propias de una barbacoa de carbón.

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