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Braun CJ3000 WH
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Ufesa Vitality
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Bestron Exprimidor eléctrico de cítricos

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Braun CJ3000 WH
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Ufesa Vitality
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Bestron Exprimidor eléctrico de cítricos
Empezar la mañana con un zumo de naranja recién exprimido es uno de esos pequeños lujos que están al alcance de cualquiera. Solo necesitas fruta de temporada y un buen exprimidor eléctrico que te ahorre el esfuerzo de la muñeca y te deje el vaso lleno en cuestión de segundos. El problema es que hay decenas de modelos, desde los de cono clásico hasta los de brazo con palanca, y no siempre es fácil saber cuál compensa. Por eso hemos reunido aquí los que mejor nos han funcionado, con sus fichas y nuestra experiencia real. Sigue leyendo, que al final te damos las claves para acertar.
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Hay aparatos que se ganan el número uno por prestaciones y otros por sentido común. El CJ3000 WH de Braun, nuestro elegido para abrir esta comparativa, entra en el segundo grupo: es sencillo, barato y hace exactamente lo que promete, que es sacarte un buen zumo sin complicaciones. No en vano es el más vendido y mejor valorado de todos los que hemos probado, con una nota que roza el sobresaliente.
Lo que más nos gusta es el sistema de arranque automático por presión: no tiene botones, simplemente aprietas media naranja contra el cono y se pone en marcha; al soltar, se para. Es tan intuitivo que hasta un niño lo maneja. Además, la rotación en dos sentidos aprovecha mejor la fruta y exprime hasta la última gota, algo que se agradece cuando las naranjas no vienen especialmente jugosas.
Otro detalle que nos ha conquistado es que puedes regular la cantidad de pulpa en cinco niveles girando la jarra, así que cada uno en casa se hace el zumo a su gusto. Y como todas las piezas van al lavavajillas, recogerlo es cuestión de un momento. La única pega, si le buscamos una, es que con 350 ml de capacidad se te queda corto para exprimir de golpe para toda la familia.
✔️ El más vendido y mejor valorado
✔️ Arranque automático por presión
✔️ Rotación en dos sentidos
✔️ Pulpa ajustable en 5 niveles
✔️ Todas las piezas al lavavajillas
✔️ Precio muy contenido
❌ Capacidad de 350 ml algo justa para varias personas
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Si el Braun es el clásico, el Ufesa Vitality es el que da un salto de categoría. Es un exprimidor de brazo con palanca, ese formato que baja el cono sobre la fruta y te obliga a hacer mucha menos fuerza. Con sus 120 W de potencia, el motor más fuerte de esta comparativa, no se atasca ni con cítricos grandes ni con fruta muy dura, y eso se nota sobre todo cuando exprimes seguidas varias piezas.
Lo que más nos ha gustado es el sistema de vertido continuo: el zumo cae directamente al vaso en lugar de quedarse en un depósito, así que va salido y fresquito, con todas sus vitaminas. Y para que la encimera no acabe pringada, incorpora un sistema antigoteo muy bien resuelto que corta el chorro al apartar el vaso. Nos ha ahorrado más de una limpieza de más.
Trae, además, un doble cono para adaptarse desde un limón pequeño hasta un pomelo grande, y el filtro es de acero inoxidable, más resistente que los de plástico. Todo se desmonta para lavarlo con comodidad. En el lado negativo, es más grande y aparatoso que un exprimidor de cono normal, así que ocupa más sitio, y su precio también sube respecto a los modelos básicos.
✔️ Motor de 120 W, el más potente
✔️ Brazo con palanca, menos esfuerzo
✔️ Vertido continuo directo al vaso
✔️ Sistema antigoteo muy práctico
✔️ Doble cono y filtro de acero inoxidable
❌ Más grande y aparatoso, ocupa sitio
❌ Precio por encima de los básicos
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Este Bestron es el que sacamos cuando hay que exprimir para varios de golpe. Su gran ventaja es la capacidad de 0,7 litros, la mayor de la comparativa, que te permite ir acumulando zumo sin tener que parar a vaciar cada dos naranjas. Para un desayuno de fin de semana con la familia entera, es justo lo que buscábamos.
Monta un motor de 40 W con rotación en dos sentidos, que exprime bien y aprovecha la fruta, y viene con dos conos de distinto tamaño para adaptarse tanto a un limón como a una naranja grande. Nos ha gustado, además, que traiga una tapa transparente para taparlo cuando no lo usas y que no se llene de polvo en la encimera, un detalle que pocos incluyen.
En el apartado práctico, las piezas se sueltan y van al lavavajillas (menos la base del motor, claro) y las patas antideslizantes lo mantienen firme mientras aprietas. ¿Puntos flojos? El acabado es más plasticoso que el de otros y, al ser un cuerpo grande, en cocinas pequeñas puede resultar algo voluminoso para guardar.
✔️ Gran capacidad de 0,7 litros
✔️ Dos conos para cualquier cítrico
✔️ Rotación en dos sentidos
✔️ Tapa antipolvo incluida
❌ Acabado algo plasticoso
❌ Ocupa bastante en cocinas pequeñas
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Cuando lo que buscas es gastar lo mínimo y no complicarte, este Tristar es la respuesta. Es, con diferencia, el más barato de la selección, y aun así hace un zumo digno para el día a día. Tiene un motor modesto de 25 W, pero para exprimir un par de naranjas por la mañana va sobrado, y su tamaño compacto lo hace ideal para cocinas pequeñas o para quien busca, sencillamente, el Tristar CP-3005 más barato de la lista.
Nos gusta que, pese a lo ajustado del precio, no renuncie a lo esencial: trae dos conos de distinto tamaño, jarra extraíble de medio litro, filtro para la pulpa y una tapa antipolvo para taparlo. Además, es libre de BPA, algo que no siempre encuentras en la gama más económica. Todo se lava con facilidad porque las piezas son aptas para el lavavajillas.
Ahora bien, el precio se nota en algunos aspectos. Es de plástico en su totalidad, así que transmite una sensación menos robusta, el motor tiene menos empuje que los de gama alta y, con solo medio litro, se queda algo corto si sois varios. Como primer exprimidor o para un uso ocasional, cumple de sobra.
✔️ El más económico de todos
✔️ Compacto, ideal para poco espacio
✔️ Dos conos y jarra extraíble
✔️ Libre de BPA
❌ Construcción íntegramente de plástico
❌ Motor de poca potencia
❌ Solo 0,5 litros de capacidad
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Cerramos la lista con el hermano gemelo del número uno. Tanto el CJ3000 WH como la TributeCollection CJ3000 BK de Braun comparten la misma mecánica y solo cambian de vestido: es, en esencia, el mismo exprimidor que ya nos conquistó, pero con un acabado en negro elegante que combina de maravilla con las cocinas más modernas o con electrodomésticos oscuros. Si la estética te importa, esta es tu versión.
Por lo demás, repite todo lo bueno: el arranque automático por presión sin botones, la rotación en dos sentidos para exprimir a fondo y la posibilidad de regular la pulpa en cinco niveles. En nuestras pruebas se comporta exactamente igual de bien que el blanco, con esa fiabilidad marca de la casa Braun que hace que estos aparatos duren años.
También comparte el bol calibrado de 350 ml y que todo va al lavavajillas, así que la comodidad está garantizada. Su nota de usuarios es incluso ligeramente superior. El único «pero» es que suele costar un pelín más que el modelo blanco por el tema del acabado, pero si buscas ese color, la diferencia es mínima y merece la pena.
✔️ Acabado en negro muy elegante
✔️ Arranque automático por presión
✔️ Pulpa ajustable en 5 niveles
✔️ Fiabilidad y durabilidad Braun
✔️ Piezas aptas para lavavajillas
❌ Suele costar algo más que la versión blanca

Ya has visto que, aunque todos hacen zumo, no todos los exprimidores son iguales ni sirven para lo mismo. Para que aciertes a la primera, aquí van los aspectos que nosotros consideramos clave a la hora de comprar uno. Toma nota.
Es la primera gran decisión. Los exprimidores de cono son los de toda la vida: apoyas la fruta y aprietas. Son baratos, compactos y perfectos para exprimir unas pocas piezas. Los exprimidores de brazo o palanca, en cambio, bajan el cono sobre la fruta mediante una manilla, de modo que tú haces mucha menos fuerza y el rendimiento es mayor. Estos últimos son ideales si exprimes mucha cantidad o si buscas una experiencia más cómoda, aunque son más grandes y algo más caros.
La potencia determina la soltura con la que el motor exprime. Para un uso doméstico normal, con 20 o 40 W hay de sobra, pero si vas a exprimir muchas piezas seguidas o cítricos muy duros, un motor de 100 W o más te evitará atascos. En cuanto a la capacidad, piensa en cuántos vais a beber zumo: medio litro basta para una o dos personas, mientras que 0,7 litros o más te permitirá preparar de golpe para toda la mesa sin parar a vaciar.
Aquí es donde se ve la diferencia entre un exprimidor cómodo y uno que da guerra. El vertido continuo, en el que el zumo cae directo al vaso, mantiene el jugo más fresco; y si además lleva sistema antigoteo, te ahorra manchar la encimera cada vez que retiras el vaso. Otro extra muy útil es poder regular la cantidad de pulpa: hay quien la quiere bien colada y quien la prefiere con trozos, y los mejores modelos permiten elegir el punto exacto.
Un exprimidor se usa a diario y hay que lavarlo cada vez, así que la limpieza es fundamental. Busca modelos cuyas piezas se desmonten por completo y sean aptas para el lavavajillas, porque la pulpa y el zumo se secan rápido y son incómodos de quitar a mano. En cuanto a materiales, los filtros y conos de acero inoxidable aguantan mejor que los de plástico, y conviene comprobar que las partes en contacto con la fruta sean libres de BPA.
Si tomas zumo a menudo, sin duda. Un exprimidor eléctrico te ahorra todo el esfuerzo de muñeca, exprime más rápido y, gracias a la rotación del cono, suele sacar bastante más jugo de cada pieza que uno manual. Los manuales tienen su hueco para un uso muy esporádico o para exprimir un limón sobre un plato, pero para el zumo de cada mañana la comodidad del eléctrico gana por goleada.
Sí, y de hecho por eso muchos modelos incluyen dos conos de distinto tamaño. El cono pequeño se ajusta a cítricos como limones o limas, mientras que el grande está pensado para naranjas y pomelos. Al usar el cono adecuado para cada fruta, el exprimidor agarra mejor la pieza y aprovecha más zumo. Si el modelo trae un solo cono, también podrás exprimir de todo, aunque con las piezas más grandes o pequeñas irás algo menos cómodo.
La clave es lavarlo justo después de usarlo, antes de que la pulpa se seque y se pegue al filtro y al cono. Desmonta todas las piezas, retira los restos de pulpa del colador y aclara bajo el grifo; si son aptas para el lavavajillas, mejor todavía. De vez en cuando conviene revisar que el filtro no tenga fibras incrustadas, porque eso es lo que hace que con el tiempo salga menos zumo o se atasque.
Depende mucho de la variedad y de lo jugosa que esté la fruta, pero como referencia, de una naranja de zumo mediana suelen salir entre 80 y 120 mililitros. Por eso, para llenar un vaso grande necesitarás dos o tres naranjas. Un exprimidor con buena rotación y doble sentido de giro aprovecha mejor la pulpa y te da algo más de jugo por pieza que uno básico.