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Probamos la Jata GR195, la plancha de asar de 2200 W y 46 cm

Jata Gr195 Plancha de Asar Cocina Por Igual en Toda La Superficie 46 X
Probamos la Jata GR195, la plancha de asar de 2200 W y 46 cm

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Ficha técnica

Potencia 2200 W
Superficie de cocinado 46 x 25 cm
Material Aluminio
Antiadherente sin PFOA ✔️
Termostato regulable extraíble ✔️
Bandeja recogegrasas ✔️
Asas de toque frío ✔️
Dimensiones 62 x 25,5 x 9 cm
Peso 2,5 kg
Voltaje 230 V
Modelo GR195

El domingo que estrenamos la Jata GR195 éramos cinco en casa y ni ganas de encender la barbacoa del patio. La pusimos sobre la mesa de la cocina, esperamos a que subiera de temperatura y en un rato teníamos entrecots, unas verduras y un par de raciones de gambas hechas del tirón sobre sus 46 centímetros de plancha. Ese es el terreno de esta plancha de asar eléctrica de 2200 W: convertir cualquier mesa en una parrilla improvisada sin humo de carbón ni salir al balcón. La hemos usado a fondo unas cuantas semanas, en comidas familiares y en cenas de diario, para contarte dónde cumple de sobra y dónde le vemos pegas. Vamos con ello.

Contenido de la caja

Probamos la Jata GR195, la plancha de asar de 2200 W y 46 cm
  • Plancha de asar Jata GR195 con superficie antiadherente de 46 x 25 cm.
  • Termostato regulable extraíble con su cable de conexión.
  • Bandeja recogegrasas para el exceso de aceite.
  • Manual de uso e instrucciones.

Características más destacadas

Sobre el papel la GR195 es una plancha grande y potente, pero lo interesante no está en los números sueltos sino en cómo reparte ese calor y en los detalles que la hacen cómoda de llevar a la mesa. Estas son las cinco cosas que más nos han llamado la atención después de usarla en serio.

1. 2200 W para una superficie amplia de 46 x 25 cm

Su gran baza es el binomio potencia más tamaño: 2200 W repartidos sobre una placa de 46 x 25 centímetros. Traducido a la práctica, caben varias raciones a la vez sin ir cocinando por turnos, algo clave cuando sois cuatro o cinco a la mesa y no quieres que unos coman mientras otros esperan. La potencia le da además un calentamiento rápido y, sobre todo, la capacidad de recuperar temperatura enseguida cuando echas alimentos fríos encima, que es justo donde se hunden las planchas flojas de menos vatios.

2. Antiadherente sin PFOA

La superficie es antiadherente y está libre de PFOA, lo que se nota en dos frentes: los alimentos no se pegan y necesitas muy poco aceite para dorar. Para nosotros ese es el argumento de peso frente a una sartén: haces una carne o un pescado con apenas un hilo de aceite y sale con buen sellado, algo que se agradece si buscas una cocina más ligera y menos grasa. El «sin PFOA» es además el tipo de dato que hoy mira mucha gente al elegir cualquier utensilio que toque la comida.

3. Termostato regulable y extraíble

El termostato es regulable, así que ajustas la temperatura según lo que cocines: fuerte para marcar una carne y sellarla, más suave para unas verduras que quieres hacer sin quemar por fuera y dejar crudas dentro. Y al ser extraíble, cuando toca limpiar sueltas el control y la placa queda libre para manejarla con comodidad bajo el grifo. Es un detalle práctico que muchas planchas de este rango no incluyen y que se agradece cada vez que la friegas.

Probamos la Jata GR195, la plancha de asar de 2200 W y 46 cm

4. Bandeja recogegrasas para una cocina más ligera

Incorpora una bandeja recogegrasas que va recogiendo el aceite y la grasa que sueltan los alimentos durante la cocción. Además de una cocina más sana, esto reduce el humo y las salpicaduras en la encimera, un punto a favor cuando la usas dentro de casa y no en la terraza. La grasa cae a la bandeja en lugar de quemarse sobre la placa, que es lo que genera ese humo espeso y el olor que se queda pegado a la cocina.

5. Asas de toque frío para llevarla a la mesa

La GR195 está pensada para cocinar y servir en la misma mesa: mantiene el calor un buen rato tras apagarse y sus asas se quedan frías al tacto, de modo que puedes moverla del fuego al centro de la mesa sin quemarte. Es de esas ideas sencillas que cambian la experiencia: comes recién hecho, cada uno se sirve a su ritmo y no hay que levantarse a la cocina cada dos por tres a por la siguiente tanda.

Esa comodidad de llevarla a la mesa —la misma que buscamos en toda nuestra guía de planchas de asar y creperas— es uno de los criterios que más pesa a la hora de recomendar un modelo u otro.

Trucos y recetas para sacarle partido

Una plancha grande da mucho juego si la usas con cabeza. Estos son los trucos que a nosotros nos funcionan para aprovechar sus 46 centímetros sin que se te enfríen unas cosas mientras terminas otras.

Antes de meterte en recetas, una recomendación general: respeta el rango del termostato según lo que cocines. Muchos cometen el error de ponerla siempre al máximo, y hay alimentos que agradecen un fuego medio. Las verduras, el pescado delicado o unas tortitas piden temperatura moderada para no quemarse por fuera antes de hacerse por dentro; la carne roja y el marisco, en cambio, quieren la placa bien caliente para sellar rápido. Coger ese punto es cuestión de dos o tres usos, y a partir de ahí le sacas mucho más partido.

Lo primero, precalienta siempre antes de echar nada: dale un par de minutos a que la placa coja temperatura para que la carne selle en lugar de cocerse en sus propios jugos y quedar gris. Nos gusta dividir mentalmente la superficie en zonas: en un lado la proteína a fuego fuerte y en el otro las verduras a temperatura media, aprovechando que hay sitio para todo. Así montas un plato completo sin ir por tandas y sin que nada se te quede frío esperando.

Para gambas, sepia o unas verduras a la plancha, un hilo de aceite y sal gorda al final bastan; con lo antiadherente que es, no hace falta más. Si haces entrecot o solomillo, sácalos de la nevera un rato antes para que estén a temperatura ambiente y no los muevas hasta que se despeguen solos, señal de que están bien marcados. Con el pescado pasa lo mismo: pon la piel abajo y ten paciencia, que la plancha hace el trabajo si no la interrumpes dándole vueltas antes de tiempo. Un último apunte de ahorro: como conserva el calor tras apagarla, apágala un pelín antes de terminar y deja que el calor residual acabe el trabajo.

Nos gusta mucho para las reuniones improvisadas: la pones en el centro de la mesa, cada uno se hace su ración a su gusto y la sobremesa se alarga sin que nadie tenga que estar pendiente de la cocina. La bandeja recogegrasas va haciendo su trabajo por debajo y, al terminar, no queda la encimera perdida de salpicaduras. Para el uso más de diario, un buen plan es hacer tandas de verdura asada —calabacín, berenjena, pimiento, espárragos— que luego aguantan un par de días en la nevera como guarnición lista para acompañar cualquier cosa. Y un truco para las tostas y el pan: aprovecha el calor residual del final para tostar rebanadas, que quedan crujientes sin gastar más luz.

También da mucho juego con desayunos y brunch: huevos a la plancha, bacon, tortitas o unas salchichas salen a la vez sobre la superficie amplia, y como calienta rápido no tienes que madrugar más para usarla. Para las tortitas y los crepes, la placa lisa y grande es incluso más cómoda que una sartén, porque puedes hacer varias tandas seguidas sin esperas. Un consejo para el pescado, que es lo que más miedo da que se pegue: úntalo a él con el aceite en lugar de echar el aceite a la placa, sella la piel a fuego fuerte sin tocarlo y verás cómo se despega solo cuando está listo. Con el antiadherente en buen estado, ni el lenguado ni la dorada dan problemas.

Conviene situarla frente a sus alternativas para tener claro qué compras. Frente a una sartén, gana en superficie —cocinas para varios de una vez— y en que la grasa cae a la bandeja en lugar de acumularse; frente a una barbacoa, gana en comodidad, en que no genera el humo del carbón y en que la usas dentro de casa cualquier día de lluvia. Dentro de la propia gama de Jata, es el término medio: más grande y potente que los modelos compactos de 1000 W pensados para una o dos personas, pero sin llegar a los 2500 W y la placa extra ancha de los modelos tope de gama. Para una familia estándar de cuatro o cinco, ese equilibrio de 2200 W y 46 cm es justo el punto dulce, sin pagar de más ni quedarte corto, aunque si cocináis para mucha más gente el siguiente escalón lógico es la Jata GR555A.

Consejos de limpieza y mantenimiento

Probamos la Jata GR195, la plancha de asar de 2200 W y 46 cm

Mantenerla como el primer día es fácil si sigues un pequeño orden. Te lo dejamos en tres pasos que aplicamos siempre nada más terminar de comer.

1. Retira el termostato y limpia en templado

Cuando termines, desconecta y saca el termostato extraíble antes de tocar la placa, porque la parte eléctrica no debe mojarse nunca. Lo ideal es limpiar cuando aún está templada, no ardiendo ni completamente fría: en ese punto, con un simple paño húmedo se lleva la mayor parte de los restos sin esfuerzo.

2. Restos difíciles, con un paño y algo de aceite

Si ha quedado algo pegado o quemado, la propia marca recomienda frotar con un paño mojado en un poco de aceite para reblandecer los restos sin rayar el antiadherente. Nada de estropajos metálicos ni rascadores, que se cargan la superficie y son justo lo que acaba matando estas planchas antes de tiempo.

3. Vacía la bandeja y guárdala seca

Vacía y lava la bandeja recogegrasas después de cada uso para que no acumule olores rancios, y asegúrate de guardar la plancha bien seca, sin humedad en la placa ni en las asas. Con este cuidado mínimo, el recubrimiento aguanta el uso frecuente sin perder sus propiedades antiadherentes durante mucho tiempo. Si en cambio buscas algo más pequeño para uno o dos, la Jata GR205, más compacta y ligera que esta GR195, se guarda en cualquier cajón.

Conclusión – ¿Para quién recomendamos la Jata GR195?

La Jata GR195 es una plancha de asar grande y resultona por un precio que ronda los 38 euros. Nos parece una compra muy acertada para familias o para quien recibe gente en casa, porque su superficie de 46 x 25 cm y sus 2200 W permiten cocinar para varios sin agobios ni tandas eternas. Que sea antiadherente sin PFOA, con termostato extraíble y asas frías la hace cómoda tanto de usar como de limpiar, y ese conjunto por menos de 40 euros está muy bien.

Ahora bien, hay que ser realistas con lo que es: una plancha lisa, no una parrilla con estrías, así que no esperes las marcas de asado a la brasa ni el sabor del carbón. También ocupa lo suyo —62 cm de largo— y no es de las que escondes en cualquier cajón, y a máxima potencia conviene tener a mano un extractor porque algo de humo genera con las carnes grasas. Nuestro veredicto es tibio pero positivo: para la cocina del día a día y las comidas familiares cumple de sobra; si lo que buscas es imitar la brasa de verdad o algo compacto para uno o dos, hay opciones que encajan mejor con ese uso concreto.

En resumen, es una compra que recomendamos con la cabeza fría a un perfil muy concreto: quien cocina a la plancha con frecuencia para varias personas y valora hacerlo dentro de casa, con poco aceite y sin el jaleo de la barbacoa. Ese usuario le sacará partido casi a diario y agradecerá tanto la superficie amplia como la facilidad de limpieza. Si tu caso es ese, por unos 38 euros tienes una plancha solvente y bien pensada que no te va a fallar; si cocinas para uno o dos o no tienes dónde guardar 62 centímetros de plancha, mira antes un modelo más compacto de la misma familia, que te encajará mejor en el día a día.

Ventajas

✔️ Amplia superficie de 46 x 25 cm para varias raciones

✔️ 2200 W con calentamiento rápido y buena recuperación

✔️ Antiadherente sin PFOA: cocina con muy poco aceite

✔️ Termostato regulable y extraíble para limpiar mejor

✔️ Bandeja recogegrasas para una cocina más ligera

✔️ Asas de toque frío, ideal para llevar a la mesa

Inconvenientes

❌ Superficie lisa: no marca ni aporta sabor a brasa

❌ Ocupa bastante y no es fácil de guardar

❌ A máxima potencia conviene ventilar la cocina

Preguntas frecuentes

📌 ¿Cuántas personas puedo cocinar a la vez con la Jata GR195?

Su superficie de 46 x 25 cm y sus 2200 W dan de sobra para cuatro o cinco comensales sin ir por tandas, cocinando proteína y verduras al mismo tiempo en zonas distintas de la placa.

📌 ¿Necesita mucho aceite?

No. Al ser antiadherente y estar libre de PFOA, con un hilo de aceite es suficiente para que los alimentos no se peguen y queden bien dorados.

📌 ¿Se puede quitar el termostato para limpiarla?

Sí, el termostato es extraíble. Se desconecta antes de limpiar y así puedes manejar la placa con comodidad, pasando un paño húmedo mientras aún está templada.

📌 ¿Deja marcas de parrilla en la carne?

No. Es una plancha de superficie lisa, no una parrilla con estrías, así que dora de forma uniforme pero no deja las líneas de asado ni imita el sabor del carbón.

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