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Cuando alguien busca su primera cafetera de cápsulas, la pregunta suele ser la misma: ¿me sale a cuenta pagar algo más por un pack que ya venga con café dentro? Esa es justo la propuesta de la KRUPS Dolce Gusto Piccolo XS, una cafetera de cápsulas de 15 bares de presión que llega acompañada de 48 cápsulas para que empieces a usarla el mismo día que la desembalas. Ronda los 54 euros y juega la baza de ser compacta, sencilla de manejar con su palanca y compatible con más de 30 bebidas del catálogo Dolce Gusto. Hemos repasado a fondo qué da de sí, en qué destaca y dónde conviene mirar con lupa antes de pagar por ella. ¡Sigue leyendo!
Características más destacadas

La Piccolo XS es una máquina de cápsulas deliberadamente básica, y esa sencillez es parte de su encanto y también de sus límites. No busca competir con las superautomáticas ni con las de café molido: apuesta por hacer una cosa —cápsulas rápidas y variadas— y hacerla sin complicaciones. Estos son los siete puntos que definen cómo se comporta y qué puedes esperar de ella en la cocina.
1. Sistema de cápsulas con palanca manual
El funcionamiento no puede ser más directo: introduces la cápsula, mueves la palanca y la bebida empieza a salir. Es un sistema manual, lo que significa que tú controlas cuándo cortar el agua y, por tanto, la cantidad de café en la taza. A quien le gusta ese punto de mando le encantará poder alargar o acortar cada bebida a su gusto; quien esperaba un botón que lo haga todo solo tendrá que acostumbrarse a estar pendiente. En la práctica es un gesto que se aprende en la primera taza y luego se hace sin pensar.
2. Presión de 15 bares para una crema densa
El sistema de alta presión de hasta 15 bares es el responsable de que el espresso salga con cuerpo y una crema consistente. Es la presión habitual en las cafeteras de cápsulas domésticas y, combinada con las cápsulas herméticas del sistema, ofrece un resultado notable para el uso diario. No hablamos de café de barista con molienda fresca —eso pide otra categoría de máquina—, pero para tomar un café de calidad en casa sin complicaciones, la extracción cumple de sobra y se nota una crema decente en la superficie.
3. Depósito de 0,8 litros
El depósito de agua de 0,8 litros es coherente con el tamaño compacto de la máquina: da para varias tazas seguidas antes de tener que rellenarlo, aunque si sois varios cafeteros en casa lo llenarás más a menudo. Es un depósito de capacidad media que prioriza que la cafetera ocupe poco frente a la autonomía, una decisión lógica en un modelo pensado para cocinas pequeñas o para una segunda cafetera en la oficina. Para uso individual o de pareja, va sobrado. Las cafeteras de goteo manejan depósitos bastante más generosos, pero ahí ya hablamos de otra categoría de café, pensada para llenar la jarra entera de una vez.
4. Más de 30 bebidas del catálogo Dolce Gusto
Aquí está uno de sus grandes atractivos: la compatibilidad con más de 30 bebidas, desde un espresso intenso o un gran lungo hasta cappuccino, chocolate caliente, tés y bebidas frías. Las cápsulas están selladas herméticamente para conservar el aroma del café hasta el momento de usarlas. Esa variedad convierte a la Piccolo XS en algo más que una cafetera: si en casa cada uno toma una cosa distinta —uno el café solo, otro el cortado, los niños el chocolate—, esa versatilidad se agradece muchísimo y evita tener varios aparatos.
5. Función frío/caliente y bandeja ajustable
La función frío/caliente amplía el repertorio hacia las bebidas refrescantes del sistema, algo que en verano se nota mucho. Y la bandeja de goteo ajustable en tres niveles es un detalle práctico más útil de lo que parece: te permite encajar desde una taza de espresso pequeña hasta un vaso alto sin salpicar ni tener que sujetar el vaso en el aire. Son de esos añadidos que no venden la máquina por sí solos, pero que redondean el uso diario y demuestran que el diseño está pensado.
6. Calentamiento rápido y apagado automático
Está lista para usar en apenas 40 segundos, así que no hay que planificar el café con antelación: la enciendes y en lo que preparas la taza ya está a punto. Además incorpora apagado automático al minuto tras el último uso y un modo Eco asociado a una eficiencia energética de categoría A, pensados para no malgastar corriente si te despistas y la dejas encendida. Es una gestión del consumo sensata para un aparato que se usa a ratos a lo largo del día.
7. Pack con 48 cápsulas incluidas
El argumento diferencial de esta versión es que llega con 48 cápsulas de café en la caja. Es lo que justifica su precio algo por encima de otras Piccolo XS más peladas: empiezas a hacer cafés el mismo día que la desembalas, sin necesidad de comprar aparte el primer surtido. A la hora de calcular si compensa, ese pack inicial hay que meterlo en la ecuación, porque 48 cápsulas equivalen a un buen puñado de euros que no tendrás que gastar el primer mes.
La Piccolo XS en el día a día

Sobre el papel las cifras cuentan una cosa, pero lo que importa es cómo se vive la máquina en la cocina, taza tras taza. Tras usarla, la sensación general es la de un aparato ágil y sin misterio, ideal para quien quiere café rápido y no quiere pelearse con menús, ajustes ni pantallas.
El ritual es siempre el mismo y ese es su punto fuerte: abres, metes cápsula, palanca y listo. Como el sistema es manual, con dos o tres cafés ya le coges el punto exacto a cada bebida —cortas antes si lo quieres más corto, alargas si lo prefieres suave—. Ese control es algo que las máquinas totalmente automáticas te quitan, y a mucha gente le gusta tenerlo porque cada uno se hace el café a su medida. La puesta a punto en 40 segundos hace que encaje bien en las mañanas con prisa, cuando cada minuto cuenta antes de salir por la puerta.
El tamaño compacto también juega a su favor en el uso real: ocupa muy poco en la encimera y se mueve con facilidad si necesitas el hueco, algo que las cafeteras grandes no permiten. La bandeja regulable evita el clásico problema de que el vaso alto no quepa, y el depósito, aunque no es enorme, se extrae y se rellena sin acrobacias. En conjunto, es una máquina que no da guerra en el día a día y que cualquiera en casa aprende a usar sin explicaciones, incluidos los menos mañosos con la tecnología.
Donde toca ser realista es en el coste por taza a largo plazo. Las cápsulas del sistema tienen su precio, y ahí es donde una cafetera de cápsulas siempre sale más cara de mantener que una de café molido o una italiana. La máquina en sí funciona de maravilla para lo que promete, pero el gasto recurrente en cápsulas es el factor que hay que aceptar antes de dar el paso. Si te va la comodidad y la variedad por encima del ahorro, la ecuación te saldrá a favor; si tu prioridad es abaratar cada café, conviene que hagas números con calma.
Un apunte sobre el ruido y la rutina: como muchas cafeteras de cápsulas, hace un ruido breve pero perceptible al bombear el agua, nada exagerado y de apenas unos segundos. Y conviene vaciar la cápsula usada al momento en lugar de dejarla en el portacápsulas, tanto por higiene como para que la siguiente bebida no arrastre sabores. Son detalles menores, pero en un aparato que usas varias veces al día marcan la diferencia entre que sea un placer o un pequeño incordio cotidiano. Y si lo que buscas es comparar este mismo formato de cápsula contra otro sistema rival, ya lo hicimos a fondo en Nespresso Inissia vs Dolce Gusto Genio S.
Consejos de limpieza y mantenimiento

Mantener una cafetera de cápsulas a punto es sencillo, pero hay dos gestos que marcan la diferencia entre que dure años o empiece a dar guerra. El primero es la limpieza rutinaria: retira y vacía la bandeja de goteo con frecuencia, enjuágala y pasa un paño húmedo por la carcasa para que no se acumulen restos de café ni salpicaduras de leche. La palanca y la zona del portacápsulas conviene revisarlas de vez en cuando para que no queden posos que compliquen el cierre o afeen la bebida siguiente. En comparación con la Dedica Style vs Dedica, donde hay que limpiar además el portafiltros y el cappuccinatore tras cada café, aquí el mantenimiento diario es bastante más ligero.
El segundo, y el más importante en cualquier máquina que caliente agua, es la descalcificación periódica. La cal es la principal enemiga de estas cafeteras: reduce la presión, ralentiza la salida del café y a la larga puede estropear el sistema interno. Hacer un ciclo de descalcificado cada cierto tiempo —con más frecuencia si el agua de tu zona es dura— mantiene la extracción a pleno rendimiento y alarga mucho la vida del aparato. El depósito de 0,8 litros es extraíble y fácil de vaciar y enjuagar, algo que ayuda a que no se acumulen residuos ni se estanque el agua. Con esta rutina mínima, la Piccolo XS se mantiene fina durante mucho tiempo y sigue dando cremas decentes taza tras taza.
Un truco extra: si vives en una zona de agua muy dura, usar agua de baja mineralización en el depósito reduce mucho la formación de cal y espacia los descalcificados. Y si vas a estar unos días sin usarla, vacía el depósito para que el agua no se quede estancada. Con estos pequeños hábitos, no solo dura más la máquina, sino que el café mantiene su sabor limpio sin ese regusto que da la cal acumulada.
Conclusión – ¿Para quién recomendamos la KRUPS Piccolo XS?
La KRUPS Dolce Gusto Piccolo XS es una buena puerta de entrada al mundo de las cápsulas, sobre todo por venir con 48 unidades en la caja. Le encaja de maravilla a quien quiere una cafetera compacta, rápida y con un catálogo amplísimo de bebidas, y valora empezar a usarla sin comprar café aparte el primer día. Su manejo con palanca es sencillo, el resultado en taza con sus 15 bares cumple de sobra para el consumo doméstico, y como segunda cafetera para la oficina o para una cocina pequeña resulta muy cómoda.
Dicho esto, hay que poner las cosas en su sitio: por lo que es —una cafetera de cápsulas básica— sus 54 euros quedan en un punto justo. Existen versiones de la misma Piccolo XS más económicas si no te importa comprar el café por tu cuenta, y el sistema de cápsulas siempre implica un coste por taza que a la larga pesa en el bolsillo. Nuestro veredicto es tibio: es una máquina fiable y agradable de usar, pero su valor depende mucho de cuánto aproveches el pack de cápsulas y de si te compensa el gasto continuo. Si buscas comodidad y variedad, encaja; si tu prioridad es el ahorro por café, hay otras opciones que mirar antes de decidirte.
Ventajas
✔️ Llega con 48 cápsulas: la usas el mismo día
✔️ Más de 30 bebidas, incluidas frías y chocolate
✔️ 15 bares de presión para un espresso con buena crema
✔️ Compacta y lista en solo 40 segundos
✔️ Bandeja ajustable en 3 niveles y control manual con palanca
✔️ Apagado automático y modo Eco con eficiencia A
Inconvenientes
❌ El coste por cápsula encarece el uso a largo plazo
❌ Hay versiones sin pack de cápsulas más baratas
Preguntas frecuentes
📌 ¿Cuántas cápsulas incluye la KRUPS Piccolo XS?
Esta versión llega con 48 cápsulas de café en la caja, lo que te permite empezar a preparar bebidas el mismo día sin comprar café aparte durante las primeras semanas.
📌 ¿Es automática o hay que estar pendiente?
Es de accionamiento manual: introduces la cápsula, mueves la palanca y tú decides cuándo cortar el agua. Así controlas la cantidad de café, pero tienes que estar presente durante la extracción.
📌 ¿Qué bebidas se pueden preparar?
Más de 30 del catálogo Dolce Gusto: espresso, lungo, cappuccino, chocolate caliente, tés e incluso bebidas frías gracias a su función frío/caliente.
📌 ¿Cuánto tarda en estar lista?
Alrededor de 40 segundos desde que la enciendes, gracias a su calentamiento rápido. Además se apaga automáticamente al minuto del último uso para ahorrar energía.
